La ciudad más bonita del mundo*

* Ven a comprobarlo :-)

Santiago de Compostela

Nuestra privilegiada situación en la ciudad se convierte en lugar ideal para experimentar sensaciones. Emplazados en la parte alta del casco histórico (donde que se ubicaba la atalaya o torre de vigilancia de la antigua muralla de Santiago), este barrio se encuentra inmerso en la vida cotidiana y pausada de sus habitantes, en la que uno se siente integrado desde el mismo instante en que pisa las piedras de la calle.

Restaurantes, vinotecas y cafeterías que han reinventado el concepto gastronómico de nuestro tradicional saber comer, nos rodean. Proponemos un tranquilo paseo por esta Rúa da Algalia, arteria principal de la zona monumental que desemboca en la céntrica Plaza de Cervantes.

Desviándonos a la derecha llegamos a la impresionante Iglesia de San Martiño Pinario, integrada en el monasterio del mismo nombre. Si optamos por seguir hasta Cervantes, tenemos tres opciones: a la derecha, directos a la Catedral siguiendo los últimos pasos del Camino de Santiago, y aprovechando la prespectiva única que obtenemos desde sus tejados, acercarnos al mercado, o continuar de compras por el Preguntoiro.

Para comer

La oferta gastronómica del barrio lo ha convertido en uno de los más importantes puntos de encuentro para los compostelanos y visitantes. El entorno de la plaza de Abastos, (de imprescindible visita por las mañanas, ha cobrado una relevancia extraordinaria debido a la gran calidad que ofrece) con propuestas que van desde el marisco vivo recién comprado por el visitante y cocinado al momento, a las más vanguardistas alternativas de nuestros jóvenes y premiados cocineros, constituye un recorrido imprescindible. A precios de mercado en el menú de mediodía, de tapas o vinos, nuestra Atalia se encuentra rodeada de las mejores ofertas para todos los bolsillos y paladares.

De shopping

La Algalia, constituía uno de los puntos de entrada para los viajeros. Salpicada de pequeñas tiendas y comercios tradicionales, nos aportan ese “sabor local”que nos identifica; los viajeros se confunden con los residentes que suben y bajan a diario para continuar sus vidas. Tiendas de souvenirs, objetos singulares , panaderías, o productos ecológicos nos acompañan hasta llegar a la calle del Preguntoiro,aquí encontramos moda, zapatos, ultramarinos y tiendas delicatessen con los mejores vinos gallegos, quesos y conservas… que siempre podrán degustar en nuestra “Freedomzone“.

El barrio de San Pedro , de gran tradición histórica es el último tramo del camino antes de entrar en la ciudad. Viejas tabernas conviven con el comercio más desenfadado y moderno.

Visitas guiadas

Visitas guiadas en español, a las 12h, y también a las 18h de abril a octubre. Además de lunes a viernes y los sábados hasta las 12h es posible conocer el patrimonio de la Universidad, desde el edificio de Fonseca, los paraninfos o la biblioteca de la Facultad de Historia.

No conviene olvidarse del Monasterio de San Martín Pinario,la Colegiata de Sar o una visita a la Ciudad de la Cultura.

Santiago en verde

Rodeados de las antiguas huertas dominicas, el cementerio en terrazas de Bonaval reconvertido por Álvaro Siza, es un remanso de paz en la visita. Las vistas a la ciudad desde aquí son imprescindibles. Arte, historia, paisaje, tradición popular y arquitectura contemporánea se dan la mano en el Museo do Pobo Galego (donde es obligada la visita al Panteón de Galegos Ilustres y las enigmáticas escaleras de Caracol). Y el Centro Galego de Arte Contemporáneo.

El parque de Belvís, con las vistas al Seminario Menor y sus laberintos, sus huertas y la ciudad más rural. Una postal más clásica son las vistas desde la Alameda, punto neurálgico de los paseos de las dos Marías, o si no queremos pasear, sentarse al lado de Valle Inclán es otra opción, o mirar por la balconada hacia el Campus Universitario, concebido en los años 30 como “ciudad jardín”; especies ornamentales, robleda, fuentes, esculturas y una capilla, se esconden en este mágico paseo.

Con más tiempo y para los amantes de la arquitectura, la visita al parque de la Música en la que se encuentra la Facultad de Periodismo del arquitecto que ha dejado huella en la ciudad, Siza, es un ejemplo de la luz que fluye del interior, en una ciudad en la que piedra, la luz y sus matices son un referente.

Otros parques y miradores: Granxa do Xesto, en la falda del monte Pedroso; el parque de Galeras; Parque de Carlomagnosituado en la zona de Fontiñas.

Con niños

Hay que darles un respiro en los parques infantiles. Las propuestas de fin de semana en la ciudad de la cultura son una buena opción para descubrir al mismo tiempo esta controvertida construcción proyectada sobre la colina del Gaiás. Enseñarles el botafumeiro en la misa de 12h. (ocasionalmente, y todos los viernes en la misa de las 19.30.

Un recorrido en el tren turístico siempre apetece a los más jóvenes. Las salidas son de la praza do Obradoiro.